Hombro congelado en personas activas: por qué la infiltración ecoguiada marca la diferencia
Por::
Ernesto Rivera
En
01/01/2026Tiempo de lectura:
5 minutos
Resumen:
El hombro congelado (capsulitis adhesiva) es una de las causas de dolor y limitación de movimiento más frustrantes para cualquier persona activa. No solo duele: “bloquea” el hombro y convierte gestos cotidianos en un pequeño suplicio: ponerse una chaqueta, abrocharse el sujetador, lanzar un balón, nadar estilo crol o simplemente dormir sobre ese lado.

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En la capsulitis adhesiva la cápsula articular del hombro se inflama y se va “encogiendo”, como si la articulación se quedara dentro de una chaqueta dos tallas más pequeña. Eso provoca:
Dolor intenso, sobre todo nocturno.
Rigidez progresiva: cada vez se mueve menos.
Limitación para elevar el brazo o colocarlo detrás de la espalda.
Suele aparecer sin un golpe claro. A veces tras un periodo de inmovilización (yeso, cirugía, reposo prolongado) o en personas con ciertas patologías (diabetes, problemas tiroideos), pero en muchos pacientes activos no hay una causa evidente.

¿Por qué la ecografía es clave?
La ecografía musculoesquelética permite:
Ver el estado de la cápsula y descartar otras causas de dolor de hombro (tendinopatía del supraespinoso, roturas, bursitis…).
Guiar la infiltración exactamente dentro de la articulación (infiltración intraarticular) o realizar una distensión capsular controlada: introducir suero y medicación para “expandir” la cápsula y romper adherencias.
Sin ecografía, muchas infiltraciones se quedan fuera de la articulación. El paciente recibe el pinchazo… pero no el beneficio real del tratamiento.
¿En qué consiste la infiltración ecoguiada en el hombro congelado?
Durante el procedimiento:
Se localiza la articulación glenohumeral con ecografía.
Se introduce la aguja en tiempo real, viendo en pantalla cómo atraviesa los tejidos.
Se inyecta la medicación (habitualmente anestésico + corticoide y, en algunos casos, suero para distensión capsular).
Se comprueba en directo la correcta difusión dentro de la cápsula.
Es un procedimiento ambulatorio, rápido, con anestesia local y que permite volver a casa andando a los pocos minutos.

¿Qué puede notar el paciente?
Alivio inicial por el anestésico local.
Disminución progresiva del dolor en días-semanas.
Mayor facilidad para iniciar una rehabilitación activa, que es la otra mitad del tratamiento.
La infiltración ecoguiada no sustituye a la fisioterapia: la hace más efectiva y tolerable al reducir el dolor que limita el movimiento.
